En el 2002 me fui de Argentina con la curiosidad de aprender nuevas visiones e ideas sobre política y administración pública en la región. Entonces, emprendía una gran aventura: el CIDE significó no sólo una formación académica robusta y la posibilidad de trabajar en proyectos de investigación junto a gente muy valiosa, sino también la base para emprender mis estudios de doctorado en Inglaterra. El CIDE se convirtió también en una excusa para conocer grandes amigos, y descubrir un país tan lleno de matices y colores como es México.

Carla Bonina, PhD Candidate London School of Economics
Generación 2002-2004


Como estudiante extranjero, proveniente de la Universidad de California, extiendo la invitación a prospectos de todo el mundo con interés por potenciar sus oportunidades educativas, de investigación y laborales, para que opten por un posgrado en la institución más grande en calidad aunque pequeña en tamaño: el CIDE. Por un lado, el reconocimiento mundial de sus programas es posible gracias a la selección entre la élite (del mérito) de los mejores postulantes del país que se complementa con una docencia de la más alta excelencia. Así,  el inigualable prestigio y solidez de su formación académica facilita acceso a intercambios donde sus estudiantes se reconocen por sobresalir en las mejores universidades del mundo.

Por el otro, la exclusividad del CIDE permite una extraordinaria cercanía con destacados profesores investigadores y reconocidos expertos o autoridades en su tema. También, el entorno del CIDE permite una excepcional hermandad entre los compañeros y la atención personalizada en todas las áreas: desde el comedor y la biblioteca, hasta el gym. Además, en esta institución pública, la cuestión económica no es un factor ya que se estimula económicamente el desempeño académico al proveer de todo tipo de apoyos. El CIDE excedió mis expectativas, rebasando ampliamente en todos los aspectos a las mejores escuelas privadas.

Abraham Arellanes Ramírez
Generación 09-11

Estudiar la MAPP me ayudó a desarrollar habilidades de comprensión de los problemas sociales con una perspectiva de políticas públicas. Es decir, dentro del marco institucional del Estado de Derecho, ahora mis propuestas parten de una base sólida de comprensión de lo disponible y lo deseable para seguir avanzando en el proyecto de Estado-Nación.

Juan Carlos Martínez Andrade
Generación 2009-2011

Estudiar la maestría en Administración y Políticas Públicas en el CIDE significa tener acceso a un programa académico de la mejor calidad nacional e internacional. La MAPP no sólo aporta una sólida gama de conocimientos y habilidades fundamentales para desempeñarse en el ámbito laboral, ya sea público o privado, sino un conjunto de valores éticos y profesionales indispensables para transformar la realidad social de nuestro país. Sin duda, el plan de estudios de la MAPP es exigente y riguroso, pero perfectamente bien recompensado: créditos educativos, intercambios académicos, prácticas profesionales, actividades extracurriculares y una oportunidad de desarrollo profesional de excelencia.

Adriana Burgos
Generación 2009-2011

En la MAPP encontré un espacio académico de élite en el que se equilibran el rigor de los modelos operativos, sus supuestos morales y la reflexión acerca de cómo la condición humana habita la complejidad del entorno burocrático y del espacio público. Si alguien quiere estudiar en Estados Unidos o Europa, adelante y suerte, pero debe saber que en el CIDE hay una oferta de primerísimo nivel. Me resulta difícil manifestar todo lo aprendido en pocas líneas, así que me arriesgaré: a mí el CIDE me cambió la vida profesional y me hizo una persona mucho más compleja. Y no estoy exagerando.

Carlos Trelles Sarazú
Generación 2006-2008